La anécdota del procesador que no sabía dividir

la anecdota del procesador que no sabía dividir

Hoy en día la mayoría de nosotros estamos acostumbrados al uso de computadores, incluso entrando en aquella categoría el uso de los teléfonos inteligentes actuales, y que en verdad resultan verdaderas máquinas de cómputo, así como los ordenadores portátil de última generación que nos permiten realizar múltiples tareas en cualquier lugar gracias a su hardware.

Por esa razón, también estamos acostumbrados ya a los fallos comunes que pueden presentar todo este tipo de dispositivos; desde reinicios o cuelgues aleatorios, pantallas azules y problemas de software, hasta fallas físicas de un componente que produce un comportamiento inesperado.

Sin embargo, es curioso cuando un fallo se presenta a nivel lógico a nivel de hardware; algo increíblemente improbable pero que le ocurrió a un producto fabricado por la empresa Intel, conocida en el negocio de la informática por sus procesadores.

La historia previa

En detalle, Intel tenía una familia de procesadores que era conocida solo por sus números de modelo, siendo ejemplos claros los productos 80286, 80406 que fueron lanzados en el año 1993 con mucho éxito. No obstante, para 1994 Intel decide bautizar su línea de procesadores y nace la familia Pentium; marca que sonará familiar a muchos y que aún se utiliza en sus líneas de venta.

Al ser lanzados, los procesadores Pentium empezaron a ser adquiridos por su nueva arquitectura y capacidades, siendo así cómo fue incluido en el estudio de Thomas Nicely; profesor de matemática y que en ese momento llevaba a cabo un estudio que tenía ya trece años, donde escribía un programa que calculaba cualidades de números primos muy grandes números primos gemelos.

Así, en 1994 se añadió un procesador Pentium al estudio por sus capacidades, apareciendo una incongruencia extraña en sus primeros resultados, los cuales no concordaban con lo de las máquinas anteriores. No obstante, Thomas pensó se trataba de un error de una línea del comando del compilador, por lo que buscó y corrigió cualquier tipo de falla pudiese existir.

Encontrando la falla del Pentium

Luego de corregir las posibles líneas de comando fallidas, Thomas ejecutó el programa de nuevo y al mes siguiente un error nuevo apareció; discrepancias en el coma flotante en comparación a los otros ordenadores. De ese modo, Thomas atribuiría un fallo de hardware y empezó un proceso de ensayo y error, cambiando compilador, tarjeta madre, discos duro, hasta que llegó al procesador.

Para el 22 de octubre de 1994, Thomas descubrió que el procesador tenía una falla lógica en la instrucción FIDV que permite dividir 2 números de coma flotante, la cual utiliza una tabla de 2048 posiciones que lanzaba datos erróneos, calculándose un promedio de una vez cada 9 billones de operaciones, una probabilidad alta de error para esos estudios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *